martes, abril 24, 2012

El gato y la luna


El gato está triste porque no sabe leer
la luna lo mira desesperada,
no sabe qué hacer.

Duerme y vive el gato pensando en libros
se le muere el alma de envidiar tanto a la lectura.

Maúlla el gato todas las noches a la luna,
cada noche con menos esperanza,
cada noche con más amargura.

miércoles, marzo 28, 2012

GATO

sábado, septiembre 17, 2011

EL DIA QUE NUNCA ACABÓ

En este poema me voy a permitir una pequeña introducción:

Ayer era viernes y había asamblea en el barrio. Al final, como habían pasado cuatro meses desde el 15 de mayo, alguien sugirió que quien quisiera, compartiera con el resto alguna reflexión sobre lo que había significado ese día para él/ella. Mientras, Valentina y dos amigas más (Violeta y Pati), se apartaron a un rinconcito y nos pidieron un cuaderno y un lápiz. Como broche a la asamblea nos leyeron este poema conjunto que acababan de componer:

El 15 es el número de nuestra revolución,

el día en que nos liberamos

y el que nunca acabó.

Por ahora no nos han hecho caso,

pero que sepan que seguiremos

(por si acaso).

miércoles, septiembre 14, 2011

viernes, septiembre 09, 2011

LA PAZ

La paz no se rinde,
la paz está viva,
y cada vez que la miras
vuelve a rejuvenecer.

Algunas veces se esconde,
otras no quiere salir,

pues si el mundo no es justo
ella no puede vivir.

sábado, julio 16, 2011

SÓLO UN PASO

Un paso y no más
es lo que darás,
para agarrar tu vida,
para conseguir la paz.

El paso de uno no vale,
sólo un paso de la humanidad.
Hacia delante,
y no hacia atrás.

domingo, mayo 08, 2011

UNA NOCHE DE COLORES

Mi primer arcoiris lo vi por la noche

cuando el sol ya no resplandecía

y cuando la lluvia no terminaba de caer.


Me inspiré al verlo y escribí esta poesía,

y desde aquel día ya no lo volví a ver.

jueves, abril 14, 2011

miércoles, marzo 23, 2011

LOS LIBROS

Los libros no son nada morosos,
es más, comen osos.
Tampoco reinan el mal,
sino todo lo contrario: nos dan información federal.

Si nos los comemos no seremos más listos,
pero si nos los leemos sí.

Los libros, como la vida, siempre tienen un final,
aunque a veces acaba fatal.

sábado, febrero 05, 2011

miércoles, enero 05, 2011

EL ALIENTO


El mal aliento del lobo


espantó a mis ovejas,


pero solo las espantó


para comerse unas cerezas.




Corrieron y corrieron hasta el fin


y yo desalientada las perseguí.


Perdí diez, quince, veinte,


al final solo una encontré,


pero esa vez mi aliento salió,


y a la última oveja espantó.




Así que como pastora


yo solo valgo para estar sola.

sábado, diciembre 18, 2010

LA NAVIDAD











Un árbol a dos velas,


sólo y desdichado


tirando lágrimas obesas


e hinchándose a bollos congelados.


Hecho un paño negro y sucio.



Y con las manos bien pesadas...


se pone las zapatillas


y se va a la cama.




viernes, diciembre 17, 2010

NAVIDAD

¿Y si te adornas con lazos blancos?


Ya sé que estás triste,

ya sé que te falta la boca para enamorar,

que tu cuerpo lo habitan viejas ternuras;

pero puedes empolvarte con sueños dorados

y tocar baladas que imiten

zambombas.


Pon en tu vida un puente

que atraviese una hebra de papel de plata.

No importa si no puedes cruzarlo,

no importa si no sonríes:

nadie te mira.


Sal a la noche de espectros coloridos,

disfraza tu sombra de amigo invisible.

Roba veinticinco campanillas

para ponerlas en la guantera

y luego escucha su jubiloso funfuneo.

Ya sé que eso te hará llorar,

pero no habrá testigos.


Visita objetos superfluos

expuestos en bazares tras nieves de harina.

No hay regalo que te colme,

ni compra que alivie tus fracasos.

Tampoco nadie notará tu presencia.


¿Y si te adornas con lazos blancos

y escondes tu encanto bajo un cono iluminado?

Cuando todo pase

quizás alguien te descubra.

sábado, diciembre 11, 2010

LOS AÑOS

Año tras año, y más cumpleaños
esto siempre sigue así.
No hay ejército que lo cambie
ni tornado que lo derrumbe,
no hay nada, nada que lo quite de ahí.

Cada año uno cambia,
pero sigue siendo igual,
ya no hay nada que aplazar,
una tarta, unas velas,
siempre lo mismo verás,
más regalos, más tarteras,
ya nada puede cambiar.

Pero si lo miras perplejo,
como si fueras un viejo
a lo mejor lo consigues redactar.

miércoles, diciembre 01, 2010

SOY UNA NUBE DESABRIGADA

Soy una nube desabrigada recorriendo el cementerio,

soy una oruga blanca que escala vértebras de mi columna,

soy el hastío de una muchacha envejecida,

y el esmalte rosa que cubre un limbo disoluto.


Tengo una hilera de hormigas

dibujando escalofríos

a lo largo de la espina dorsal.


Un esbelto galgo cano

prende la estufa

de mi hueco nefrítico.


Hay gabanes y guerreras y pellizas

y ponchos y guardapolvos

aguardando en el sobrao.


Soy una esbelta nube cana que recorre el cementerio,

una oruga desabrigada escalando escalofríos,

una muchacha rosa desvencijada,

oculta en el sobrao bajo capotes y trencas.

miércoles, noviembre 24, 2010

CAE LA NOCHE SOBRE MIS VERSOS

Cae la noche sobre mis versos.

Se hicieron diminutas las estrellas.

No hay luz, ya no hay luz,

ni siquiera en los sueños.


He comprado notas: la menor, fa sostenido,

he comprado aromas: clavo y canela.

Compro luces cada día

y compro mares azules verticales.


Y me guardo las pisadas vigorosas

de los que saben andar por la vida,

y el himno de los mirlos al amanecer,

y me guardo la risa de mi madre.


He quitado las rocas irreales que estorban el camino

he borrado los daños y las culpas

y las manchas de grasa en el delantal blanco,

y los suspiros rancios que calumnian mi dicha.


He llenado mi dieta de dulces y colores

de nectar destilado, de frases esponjosas,

he desterrado la soja y la tila, y el yogurt activo.

Y aún así

cae la noche sobre mis versos.

CUIDADO CON LOS TESOROS (una historia escrita por Valentina)

Hace unos años, pero no muchos; leyendo un antiguo libro en la biblioteca, entre las páginas 50 y 51 encontré un viejo papel. Era una historia, y leí esto:


Hola queridos lectores, si habéis encontrado este papel, sois unos apasionados por la lectura. Si es así os daré una gran alegría: tengo una historia para contaros.


Todo empezó cuando yo tenía 10 años, era huérfano y pobre. No tenía amigos, pero sí imaginación, mucha imaginación. Yo vivía en Sicilia y mi mayor sueño era encontrar un tesoro. Imaginaba estar en la plaza, y al tocar la fuente el suelo se abría, y encontraba miles y miles de monedas doradas. Aunque sabía que eso no iba a pasar, seguía soñando e imaginando. Pero me equivoqué, un buen día mi sueño se cumplió, pero no de la forma que yo esperaba, ni de la forma que yo quería.


Veréis, en el descampado me puse a hacer agujeros para jugar a las canicas, hice un agujero muy hondo y al final del agujero había unos curiosos papeles. Cogí un palo y saqué uno de ellos, y cuando lo mire, me di cuenta de que todos aquellos papales eran billetes. Sonreí de oreja a oreja y grité con todas mis fuerzas lo que me había pasado.


Pero no debí hacer eso, porque ahí al lado había un bar donde se escondía toda la mafia, y al oír mi grito, salieron todos con sus pistolas. No me dieron de milagro, pero me había metido en un gran lío. Conmigo llevaba parte del botín, y la mafia me perseguía. Me llevaban mucha ventaja, ellos iban en coches y yo corriendo con todas mis fuerzas. Pero eso no bastaba, así que me escondí en una bocacalle. Sentí que me habían descubierto, y tenía razón: me tenían acorralado, era imposible escapar, pero justo cuando una bala me iba a atravesar el corazón, de mi derecha se abrió una puerta y una mano me agarró y me llevó hacia dentro. Sorprendido, miré a aquella persona, era una abuelita. Le dí mil gracias y parte del botín, pero cuando me iba a ir ella me dijo:


-Como te vas a ir ahora, la mafia te sigue buscando.


Le hice caso, tenía mucha razón, ella quería compañía y yo un sitio donde quedarme.


Desde entonces éramos como familia, y gracias a ella sobreviví y pude escribir esta historia.

Charli”


Espero que os haya gustado esta historia, porque a mí me encantó.

domingo, noviembre 14, 2010

viernes, octubre 08, 2010

miércoles, octubre 06, 2010

Tres árboles marchitados
entre el bosque y el aliento
y un pato coleando
caminaba descontento.

"Tres huevos y uno más
siete huevos menos cinco",
decía el pato mientras
plantaba su jacinto.

El jacinto le habló,
salió de esas judías mágicas.
Discutieron durante un rato:
"mejor tres", "mejor cuatro"...

Hasta que al final decidieron
que ni tres, que ni cuatro,
que ese año se daba de alta:

no contrataría nunca más
un huevo espectral.