jueves, julio 12, 2018

Tránsitos vitales

Hay certezas que cruzan la vigilia
como esferas frágiles
capaces de condensar respuestas.


Aparecen en tránsitos vitales:
del sueño a la vida
o mientras apagamos la última sospecha.


Repartíamos regalos.
No había nada para él
desde hacía años.


No era un agravio,
solo que él no sabía jugar en serio,
dejamos de incluirle porque ni regalaba
ni era capaz de simular sorpresa.


Fue un cruce a cámara lenta;
la retina opaca, los párpados exhaustos.
A pesar de todo, de sus ojos se fugó un brillo íntimo,
como si fuera el último.


Entonces lo entendí todo:
supe por qué no hablaba
y por qué dejó de reírse
supe que eran sus últimas navidades.


Supe si nos había querido
o si ya no le importábamos.
Supe si se arrepentía o si era consciente del dolor,
el propio y el extraño.


Pude calibrar su inteligencia sabática
y su torpe presencia interferida.


Él atisbó el velo negro que amordaza mis miedos.


Hay certezas que cruzan la vigilia
hasta que alguien irrumpe, inunda, despedaza,
y las respuestas se disipan

y todo vuelve a su ser.

lunes, marzo 26, 2018

QUÉ PASA SI TE TOCA EL SEXO DÉBIL

Si naciste de este lado de los nombres
hoy te tienes que ocupar de tus caderas,
ni muy grandes, ni severas, ni ligeras,
adecuadas a los gustos de los hombres.


No hables mucho, no destaques; no te asombres
si te acusan de coneja o de soltera;
y que no se te desmadren las ojeras.
Si se acuerdan de tu madre no la nombres.


Otra cosa es que te toque el sexo fuerte
las axilas muy frondosas son orgullo
ir con chicas es un punto y te divierte.


Si te enfadas por razón de perogrullo
no es histeria. Tu naciste con la suerte
de que no se le atribuya a tu capullo.

EL LENGUAJE NO ES SEXISTA

Anda, niño, no seas golfo. Desde que estás soltero andas por ahí como un pájaro, atisbando el panorama. Te has puesto como un toro, quizás algo gallito, pero supongo que son gajes del oficio. No del de verdulero, no, del oficio de fulano despistado que, como un zorro, busca una forma de encauzar su nueva condición de pavo en exposición.

miércoles, febrero 21, 2018

MAY


Has venido a jugar con un triciclo
de ruedas de fortuna,
sé que tienes un pacto con la luna
para hacer jugarretas al destino.

Eres Mayo, no quieres ser abril,
eres agua y huracán y fiesta de mariposas,
eres risa entre nubes y un volcán
en medio de la isla de las niñas curiosas.

Con los ojos cargados de canciones,
firmamentos de vida a tu manera
has llenado el jardín de sensaciones
y el hogar de leyendas hechiceras.

Sé que traes una lupa que detecta
las vecinas con voces confortables,
pasarás la mañana en sus cocinas
evitando desdichas
inevitables.

Algún día nos dirás qué tratos tienes
con los ángeles blancos de la noche
que anunciaron tu luz como se anuncia
la llegada de la hija de los dioses.

May jovial, May risueña, May cantora,
May es niña, es bruja, es hada buena,
es quietud; pero si se desmelena
trae un caos entre risas que enamora.

martes, febrero 20, 2018

HAY VIDA DESPUÉS

No sé dónde encajar ese ataúd con tantas esquinas,
no me cabe entre recuerdos leves, inasibles como sueños.


Papá sentado en el suelo delante del sofá
me daba un peine pequeño, negro, endeble,
aún tenía pelo.


Ese ataúd con ángulos que duelen y asustan
como agujas perdidas en el sofá.
No sé por qué se fue sólo, si estábamos allí.


Papá me ofrecía el peine y susurraba ¿Me peinas?


No entiendo esos tres meses de más
con Antonio Molina flotando entre pañales.


Papá y su risa interna que le llevaba a la axfisia.

Para qué vivir si no recuerdas el eco de tu última carcajada.


Me obsesiona el brillo de ese ataúd
que nos abandonaba a la puerta de la iglesia.
Y aquella habitación tan blanca, tan limpia,
tan ausente.


Ese ataúd despidiéndose a fuego lento
huye sin prisa
como invitado que desaparece por la puerta del baño.


Papá interrumpiendo el bautizo de su hijo
para cazar una mosca posada en la casulla del cura.
Su mano en alto unos segundos claves
para atrapar inmóvil al insecto.


Y esos tres meses
y el salón donde abandonan a los internos cada tarde
en torno a la mesa de juegos
sentados en sus sillas de ruedas
cabeza ladeada
boca entreabierta
alma en espera
Antonio Molina sonando entre lamentos.


Existe el infierno y está lleno de gasas blancas sordas,
mujeres que ríen a través de los muros
y te llaman campeón mientras desoyen tus quejas.
Visitas que reclaman sonrisas
sin hablar de la muerte,
visitas que reflejan la muerte
en el rictus convexo
de sus comisuras.


Papá bailando aquel rap insensato
que nos robó el resuello de puro regocijo
en una fiesta que nadie olvida.


El ataúd se despide con un golpe de cuello algo cansado,
un adiós de vecinos que se cruzan en el portal.
Para qué gastar palabras
un movimiento de barbilla no rompe el silencio.
La voz solo sirve para cantar.


Un extraño le llevará al crematorio
recogerá las cenizas en una urna.


Hay vida después, pero esparcida,
como semillas descuidadas
que sobreviven
en el rap imposible,
en el peine,
en la mosca que amaba las casullas,
en su nombre grabado en el cemento,

en la mano en alto que silenció al cura.

martes, junio 14, 2016

INDICIOS COMO ALAS

Aquí las horas giran hacia dentro,
marchitan la silueta de tu sombra,
te empujan al entierro de los justos,
destierran los destellos.

Aprendes a aferrarte a un pliego ardiente
que flota porque es falso y está hueco,
te apoyas en su tinta; asomas, mueres
y vuelves a surgir.

Un pétalo escondido entre dos páginas;
la sopa no está fría y sabe a madre;
la lluvia que te abraza con su esencia,
un sueño justiciero.

Te salvas porque sabes encontrarlos,
son tenues como motas suspendidas:
un gesto que delata la inocencia,
la risa incongruente.

Indicios como alas.

HAY VIDA ENTRE LOS MUERTOS

El poder corrosivo
del verbo más ambiguo
atravesará los párpados
de esta noche impuesta.
Hay redes salvadoras,
hay nudos habitados,
hay cómplices dispuestos
a calentar con su aplauso
la más triste de las estampas.
Hay fonemas a bordo
de esencias desiguales
que permiten resistir
la ausencia de belleza.

Hay vida entre los muertos.

lunes, junio 06, 2016

HOY HACE DÍA DE TREGUA

Si la luz es la misma y nunca llueve,
si los cerrojos claman
con un barniz de invierno,
nadie sabe distinguir
una mañana
de la siguiente.

Y sin embargo
hoy hace día de esculpir cartas.
No como ayer,
que se derramó justo a tiempo
para apagar la chispa
que quiso detonarlo.

Hoy hace día de inventar certezas
con agujas elásticas
que deformen
la eterna espiral de lo cierto.


Día de tregua entre condenas.


¿Estaré a salvo?


Ya no temo al espasmo que conduce

a la fosa recurrente de los sueños.


Ya sé que todo es fruto de un ensayo;

y que puedo enfrentarme al escenario

y a los ojos vacíos del auditorio.


Ahora tengo el poder de dar la vida

a todas y cada una de las bocas

que habitan el espectro susurrante

del patio de butacas.


Ahora puedo calentar desde mi celda

al más pétreo de los públicos

con aliento robado de unos besos

dispersos como estrellas ignoradas.



Ahora sé que estaré a salvo.



viernes, febrero 27, 2015

SONETO EN CRISIS

Beneficios, riquezas, exenciones,
muchos brazos sumisos y abnegados,
marca España, paraíso alicatado,
carroña de buitres y tiburones.

Esqueletos de nuevas construcciones
hormigón y ladrillo inhabitado,
los espectros modernos reflejados
en lustrosas deshumanizaciones.

Mientras tanto y con esos mismos brazos
que soportan abusos giratorios,
ciudadanos hartos de los expolios

tejen redes, aprenden a atar lazos,
organizan veladas de poetas
y amenazan con versos y coletas.

miércoles, noviembre 26, 2014

SONETO PARA ADELA

Hay poetas que juegan con palabras,
otros miden los versos uno a uno,
hay quien sabe cantar, pero ninguno
puede ser indolente cuando hablas.

Has robado locura de las cabras,
llevas puesto el tridente de Neptuno,
tomas tostas de amor de desayuno,
con tus versos la vida descalabras.

Tus poemas no caben en cuadernos
ni en folletos de arte o servilletas,
se derraman allá por los avernos

que tus manos convierten en siluetas,
se te salen del cuerpo para hacernos
disfrutar como ninfas indiscretas.

lunes, septiembre 22, 2014

A Alicia Llácer

Se fue con la elegancia de una hoja de otoño,

como vivió entre nosotros,
como vivió entre nosotras.

Llegará un viento de invierno
que se atreva a preguntarnos por su ausencia.
No sabremos qué decirle:
se fue antes de los fríos y los abrazos,
antes de las derrotas y las despedidas,
de las confesiones y las victorias.

Llegarán tormentas que iluminen por segundos
su presencia perdida,
sus ojos sabios, su voz templada más allá de los ismos.
Serán chispas de astuta inocencia.

Alicia, nombre de niña,
reina de las mujeres del otro lado del espejo,
de los espejos fantásticos del país de los corazones.

Añoraremos su gesto dulce y seguro
y la cadencia serena de su discurso
y el sarcasmo en la fingida incertidumbre de sus pasos.

Se fue con la prudencia de los grandes,
se dejó llevar por una ráfaga de otoño,
como una hoja de roble dorada

que traza en el cielo su último adiós.

jueves, febrero 28, 2013

MOCHUELO

Febrero de 2013. Óleo sobre lienzo de Valentina.

sábado, diciembre 15, 2012

DESPUÉS DEL INVIERNO

Manos expertas de niñas Bangladesas
nos tejieron primaveras estampadas.

Nuestro invierno fue una dulce chimenea
gracias a los
brazos de saldo de jóvenes rumanos.

Las sandías
perdieron sus adornos azabache
para que no tuviésemos que masticarlos.

Sin semillas
somos cómplices del exterminio.

Vivíamos en una caricia dorada
tan falsa
como la navidad de Freixenet.

Aquello estalló.

Alguien disparó
sobre nuestro radiante globo.

Quizás fue el mismo agente
que descargó su pistola
sobre el neumático - flotador
de un muchacho senegalés.

La vida tiene a veces
disparatadas coincidencias.

Al muchacho le dejó morir ahogado.

Solo entonces comprendimos
que habíamos cimentado
nuestro cosmos sobre el lodo.

Tuvimos que inventar de nuevo la primavera
y la sandía.

Pero esta vez no esperamos
que naciera en la fachada
de un comercio pringado de rombos verdes.

La tejimos uniendo viejos retales
abandonados tras los sueños y los fogones.

Cada uno eligió su trapo favorito.

Unos buscaron entre murmullos
dormidos de su infancia,
otros debajo de la siesta
que habían despreciado,

Mi retal era la sombra
de la esbelta silueta de mi gata.

Para nuestra sorpresa
cada pieza encajaba sin esfuerzo
con todas las demás.

Teníamos la primavera dentro
pero fue necesario un cataclismo
para descubrirla.

viernes, julio 13, 2012

ARDILLA


martes, abril 24, 2012

El gato y la luna


El gato está triste porque no sabe leer
la luna lo mira desesperada,
no sabe qué hacer.

Duerme y vive el gato pensando en libros
se le muere el alma de envidiar tanto a la lectura.

Maúlla el gato todas las noches a la luna,
cada noche con menos esperanza,
cada noche con más amargura.

miércoles, marzo 28, 2012

GATO

sábado, septiembre 17, 2011

EL DIA QUE NUNCA ACABÓ

En este poema me voy a permitir una pequeña introducción:

Ayer era viernes y había asamblea en el barrio. Al final, como habían pasado cuatro meses desde el 15 de mayo, alguien sugirió que quien quisiera, compartiera con el resto alguna reflexión sobre lo que había significado ese día para él/ella. Mientras, Valentina y dos amigas más (Violeta y Pati), se apartaron a un rinconcito y nos pidieron un cuaderno y un lápiz. Como broche a la asamblea nos leyeron este poema conjunto que acababan de componer:

El 15 es el número de nuestra revolución,

el día en que nos liberamos

y el que nunca acabó.

Por ahora no nos han hecho caso,

pero que sepan que seguiremos

(por si acaso).

miércoles, septiembre 14, 2011